domingo, 17 de agosto de 2008

El perro negro

Como siempre mi hermano, que es al que le suceden cosas raras, venía de una noche de parranda serían las 4 de la mañana cuando pasó por un costado del cementerio municipal aledaño a nuestra colonia. Cuando de manera improvista, siente que arrolla algo, y siente como rueda bajo la carrocería. Asustado frena un poco mas adelante, baja del coche y la defensa plástica a modo de vista deportiva, esta trozada.

Al alzar la vista del otro lado de la acera se encontraba un inmenso perro negro que lo miraba impasivo, como si estuviera esperando algo. A mi hermano se le erizo la piel y subió al coche lo más rápido posible. Era imposible que el perro hubiera sobrevivido. No después del impacto y el atropellamiento.

Lo último que mi hermano vio a través del retrovisor fue al perro que le seguía observando desde la acera del cementerio.

1 comentario:

Anallertse dijo...

Ahh ke mello...

y todo le pasa al mismo hermano??

saludillos.. yop